Y siempre termina huyendo, porque es la salida más fácil, más de prisa. Le digo a ella, lo valiente que es; pero parece no creerme. Las acciones que comete distan mucho de sus palabras.
Como quisiera poder ayudarla, encontrar la manera de dejarle ver el verdadero panorama de la vida. Pero no puedo, siempre termino fallando, fallándole; y lo peor de todo es que la culpo. Si, la culpo, la culpo por cobarde, por tanta palabra burda que escupe sin parar que son tan livianas, tan transparentes y sin ningún contenido.
Espero realmente, que ella pueda ver, que pueda caminar, que pueda hablar pero todo, todo en esta realidad.
