La conversación virtual entre estos dos seres se da finalmente, se encuentran incómodos. Uno llora por la importancia del momento, y por lo mucho que significa el otro ser. El otro sin embargo, parece indiferente, o al menos es como se deja leer.
Pocas palabras, puntuales y directas. ¿Tu edad? ¿Ni siquiera sabes cuando nací? ¿No te dio curiosidad al menos? No tuve tiempo. Siempre tendré tiempo para ti.
Desconcertador, y ahora que?
Para aun ser las palabras tienen una importancia tan fuerte que no sabe como reaccionar, no sabe como absorber tal momento y sumarlo a la biblioteca de recuerdos que lleva en su mente. ¿Es algo bueno o malo? ¿Cómo clasifico esto?
Cierra los ojos y se pregunta, si valió la pena todo esto.
Tokyo y Buenos Aires